BIOGRAFIAS PATRIAS 1492-1965.
BATISTA, ANTONIO
(¿-1863). Militar independentista y restaurador Nació en San josé de las Matas, Santiago Luchó en las guerras de independencia de los hombres que en la región del Cibao participaron en las gloriosas campañas de la independencia enfrentando el avance las tropas haitianas. Su participación en los combates le granjearon el grado de General de Brigada.
Al instituirse la Anexión a España, el 18 de marzo de 1861, Batista era el Jefe Militar de Sabaneta en la Línea Noroeste, lo que le permitió participar, en febrero de 1863, en la primera etapa de insurrección del movimiento restaurador, pronunciándose a favor de la acción contra el gobierno anexionista español.
Al fracasar el primer intento restaurador fue relevado de su condición de Jefe Militar de Sabaneta ocultándose para evitar ser apresado, pero fue hecho prisionero en un campo de la localidad y conducido a la ciudad de Santiago, donde lo juzgaron y condenaron a muerte junto a varios de sus compañeros, entre los que se encontraban Eugenio Perdomo y Ambrosio de la Cruz.
Después del fusilamiento sus compañeros el 17 de abril de 1863, Antonio Batista fue llevado al patíbulo y fusilado en Santiago el 6 de mayo de 1863, acusado de traidor a España.
BILLINI, FRANCISCO GREGORIO
(1844-1898). Hijo de Hipólito Billini, nació en Santo Domingo el 25 de mayo de 1844. Militar, periodista, legislador y narrador.
Desde 1861 comenzó a destacarse en la política, en el campo de batalla, en la prensa, el senado y en la cámara de diputados. Participó en la guerra de la Restauración y prisionero de los españoles en puerto Plata, fue de los canjeados en esa ciudad luego de finalizada la guerra.
Combatió con las armas y la pluma los intentos de Buenaventura Báez de anexionar la República a los Estados Unidos de América. Militante del Partido Azul que lideraba Gregorio Luperón, a los cuarenta años de edad fue electo presidente de la República Dominicana (1884). Enfrentó los problemas de la instrucción pública, dándole cuerpo a las pedagógicas ideas de los maestros ambulantes para las zonas rurales. Gobernó desde septiembre de 1884 hasta mayo de 1885, cuando renunció de la presidencia.
Como periodista, desde la presidencia, subvencionó la prensa, considerándola medio eficaz de hacer Luz en la mente del pueblo. Fundó El Eco de la Opinión y colaboró en varias publicaciones periódicas del país.
Fue dramaturgo y novelista, admirador entusiasta de los grandes pensadores y de los clásicos latinos, españoles y franceses. Alejado de la política dedicó parte de su vida a la dirección del Colegio.
Publicó Amor y explación (1882), y Baní o Engracia y Antoñita (1892). Falleció en Santo Domingo el 28 de noviembre de 1898.
BONA, CONCEPCIÓN
(1824-1901). Hija de Ignacio Bona, nació en 1824. Le tocó, junto con María Trinidad Sánchez, bordar la bandera que flotó en la Puerta del Conde al proclamarse la Separación, el 27 de febrero de 1844.
Desde muy joven vivió el sentimiento independentista, Cuando tenía 14 años, su padre Ignacio Bona participaba en los aprestos independentistas y su primo Pedro Alejandrino Pina formaba parte de la sociedad secreta La Trinitaria.
Al momento del trabucazo de Mella, que anunciaba el fin de la dominación haitiana, Concepción Bona residía en la intercesión de las actuales calles Palo Hincado y El Conde. Allí creció y bordó la andera que luego izaron los trinitarios.
Todas las noches, ella y las demás mujeres que bordaron la bandera, junto a María Trinidad Sánchez y su prima María de Jesús Pina, bordaban la bandera alumbrada por una vela. Al terminar la guardaban bajo la cama.
El 27 de febrero fueron a buscar la bandera dos veces, enviados por Mella, pero no estaba completada, hasta que ya en la noche se terminó de bordar y Concepción Bona la llevo donde se encontraban los trinitarios. Cuando llegó la sorprendió el trabucazo y en medio de la algarabía se quedó. Al no regresar a su casa, su padre fue a buscarla y como se negaba a regresar fue obligada por su progenitor a volver a su casa y encerrada en una habitación.
Aunque hay confusión con relación a la bandera que se izó la noche del 27 de Febrero (se dice que la primera fue una bandera haitiana con una cruz blanca en el centro), se sabe que el 2 de marzo la bandera que flotaba en la puerta del Conde era la definida por Juan Pablo Duarte en el juramento Trinitario de 1838, la bordada por Concepción Bona.
Después de proclamada la independencia, Concepción Bona contrajo matrimonio con Marcos Gómez y Carvajal, primo de Máximo Gómez y se alejó de las actividades independentistas, pero su casa siguió siendo refugio de independentistas y restauradores. Una de las razones de su alejamiento de la política, fue el fusilamiento de María Trinidad Sánchez, el 27 de febrero de 1845. Concepción Bona falleció en 1901.
BONÓ, PEDRO FRACISCO
(1828-1906). Nació en Santiago de los Caballeros el l8 de marzo de lB28 Se destacó como sólido intelectual liberal y se le considera padre de la Sociología dominicana. Abogado y medico, trabajó en su juventud en la casa comercial de Furcy Fondeur y más tarde dedicó tiempo al estudio, la agricultura y poseyó en funcionamiento un alambique.
Ningún intelectual conoció y penetró tanto la realidad del pueblo dominicano, desde el punto de vista sociológico, como Pedro Francisco Bonó. Estudió el estado social del pueblo dominicano y propuso reformas sociales que pusieran fin a los males de su época planteando el licenciamiento del ejercito creando la Guardia Cívica, el establecimiento de un sistema educativo nacional y la apertura de caminos.
Tuvo ideas de orden sociológico en relación con las características étnicas de los dominicanos y prefirió, cuando se le quiso señalar como posible presidente, en 1884, ser ciudadano dominicano a ser militante partidario, renunciando a ese derecho; siempre se le tuvo como seguidor de la doctrina política levantada por el Partido Azul de Gregorio Luperón.
En las contiendas políticas aceptó en 1856 ser elegido como representante de su provincia en el Senado Consultor y cooperó con la evolución Cibaeña de 1857, pero al fracasar ésta salió del país viajando a naciones más avanzadas que la nuestra, dedicándose a estudiar sus regímenes políticos y educándose para marcar orientaciones a la patria.
Al producirse la guerra contra la anexión a España, Pedro Francisco Bonó cooperó militantemente con el proyecto restaurador. Triunfante la causa nacional, ocupó breves posiciones administrativas, como lo fue en las carteras de instrucción Pública, de Relaciones Exteriores y miembro de la Suprema Corte de Justicia, pero prefirió vivir alejado del partidismo militante.
Planteó la necesidad de ponerle freno, al atraso precapitalista promoviendo la necesidad de incentivar la agricultura, especialmente del tabaco, como base de la economía en la que descansaría el desarrollo de la República Dominicana.
Su credo político-social está contenido en Apuntes para los cuatro Ministerios de la República (1857), Apuntes Sobre las clases trabajadoras dominicanas (1881 y su revista Congreso Extraparlamentario (1895), recopilados, junto a otros artículos y ensayos por E. Rodríguez Demorizi, y contenidos en Papeles de Pedro F. Bonó (1964).
Fue autor de una las primeras novelas dominicanas El Montero. Falleció en San Francisco de Macorís el l3 de septiembre de 1906.
CABRAL, JOSÉ MARÍA
(1819-1899). Nació en la Sección de Ingenio Nuevo, Común de San Cristóbal, en 1819. Hijo de Marcos Cabral y Aybar, y María Ramona de Luna.
Desde que se inició la guerra de independencia marchó a la frontera Sur y en 1845 ostentaba el grado de Coronel, destacándose en la batalla de la Estrelleta como jefe de los regimientos que ocuparon el centro. En la campaña de 1855 contra las tropas haitianas, tenía el rango de General de Brigada, destacándose también en la Batalla de Salomé, de la que se tiene como principal héroe.
En la política interna, siempre se le tuvo como seguidor de Buenaventura Báez, pero al proclamarse la anexión a España el 18 de marzo de l861, fue de los que acompañó al patricio Francisco del Rosario Sánchez en el Movimiento de la Regeneración, pero al conocer del retiro de apoyo al movimiento de parte de los haitianos, regresó a Haití, no sin antes avisar a Sánchez, para evitar ser apresado. Sánchez fue prisionero y fusilado en El Cercado, en San Juan de la Maguana, el 4 de julio de 1861.
Pasado aquel episodio patriótico, José María Cabral se acogió a una amnistía del gobierno español, pero ya en l863 cuando inició el levantamiento de Capotillo, fue expulsado del país por tenérsele como seguidor de ese movimiento nacionalista, regresando al país en junio de l864 integrándose a los combates contra los españoles. Se le tiene como el héroe d de la Batalla de La Canela, el 4 de diciembre de 1864.
Cuando se efectuó en 1865 el sitio de la ciudad de Santo Domingo, Cabral ya actuaba como principal jefe de las fuerzas que participaban en la operación contra las tropas españolas. Al entrar y ocupar la ciudad, tomó importantes decisiones política administrativas sin tomar en cuenta el gobierno restaurador que, desde Santiago, dirigía Pedro Antonio Pimentel, declarándose Protector de la República Dominicana, el 4 de agoto de 1805 y de paso sirvió de trampolín a las aspiraciones de Buenaventura Báez, a quien todavía admiraba.
Pero muy pronto Báez lo persiguió y expulsó del país, lo que llevó a Cabral a combatir, junto a Gregorio Luperón y el Partido Azul, los "seis años de Báez".
Al finalizar la dictadura de Báez, Cabral ocupó puestos en los gobiernos de 1875 y 1878, pero con el tiempo se alejó de la política, falleciendo en 1899.
CAMBIASO, JUAN BAUTISTA
(1820-1886). Nació en Génova, Italia en 1820. Llegó a Santo Domingo durante la ocupación haitiana (1822-1844), y se naturalizó dominicano. Fundador de la marina de guerra nacional, organizó la primera flotilla, fuerza naval que enfrentó las invasiones haitianas después de proclamada la independencia de Febrero.
Al mando de una de las primeras goletas que armó en guerra, La Separación Dominicana, le tocó salir inmediatamente a cruzar sobre la costa del Sur, prestando auxilios a las tropas dominicanas que comandaba el general Pedro Santana.
Junto a Juan Bautista Maggiolo, que comandaba la goleta María Chica, entabló encarnizado combate con algunos buques haitianos en el puerto de Tortuguero, en la provincia de Azua.
Terminada la campaña militar de 1844 con el golpe de Estado y la disolución de la Junta Central Gubernativa, encabezado por Pedro Santana, se vio Cambiaso en la obligación de conducir en condición de preso a la torre del Homenaje de la capital, a Juan Pablo Duarte, que proclamado presidente de la República en el Cibao, hubo de sufrir la persecución implacable del general Santana.
Juan Bautista Cambiaso fue nombrado jefe de las fuerzas navales de la República, organizándola y dándole disciplina, mejorando junto a su segundo, Juan Alejandro Acosa, las condiciones de los buques de guerra que el gobierno iba adquiriendo. Al darse la invasión de Soulouque, en 1849, comandó las operaciones marítimas en apoyo del ejército e hizo imposible la aproximación de las naves enemigas a las costas dominicanas.
Participó en el alzamiento de Santana contra el gobierno de Jiménez, recibiendo la orden de bloquear el puerto de Santo Domingo, que mantuvo incomunicado por mar hasta el 29 de mayo de 1949, cuando se firmó la célebre capitulación de Guibia, con el triunfo de Pedro Santana y la salida hacia el extranjero del depuesto gobernante y sus funcionarios.
Dedicado al descanso en su hogar y atendiendo asuntos mercantiles, la invasión de Soulouque de 1855, lo llevó nuevamente a las armas, reparando la flotilla que enfrentó la invasión extranjera y haciendo respetar las aguas y costas dominicanas. Concluida la campaña con el triunfo del ejército dominicano y consolidada la independencia, se retiró nuevamente a su hogar y se concretó exclusivamente a sus asuntos comerciales.
Después de concluida la anexión, con el triunfo de la guerra restauradora en 1865. Al momento de abandonar los españoles la República Dominicana, intervino, el 20 de mayo, en la realización del canje de los prisioneros hechos en Puerto Plata bajo sus auspicios.
En condición de Cónsul General de la República volvió Italia, pero regresó al país y falleció en la ciudad de Santo Domingo el 20 de Junio de 1886.
DELIGNE, GASTÓN FERNANDO
(1861- 1913). Hijo de Gastón Deligne y Angela Figueroa; nació en Santo Domingo el 23 de octubre de 1861 y murió en San Pedro de Macorís el 23 de octubre de 1813.
Protegido por el presbítero Fernando Xavier Billini, estudió en su colegio San Luis Gonzaga hasta el bachillerato. Se traslado muy joven a San Pedro de Macorís, ciudad que despegaba económicamente impulsada por la instalación de varios ingenios, y se dedicó a trabajar como contable en una casa comercial de esa localidad.
Disciplinado y estudioso, dedicó su tiempo y recursos a su perfeccionamiento intelectual, formando en torno a él un círculo literario. Colaboró en periódicos y revistas de la época, especialmente en El Cable, en Prosa y Verso, así como en El Teléfono, Letras y Ciencias, El Lápiz, Revista ilustrada y La Cuna de América. Sus colaboraciones también aparecieron en la revista Cuba Literaria, editada en Santiago de Cuba.
Entre sus obras se encuentran Soledad (1887), Galaripsos (1908), Romances de la Hispaniola (1931), esta última editada por Domingo Moreno Jiménez, así como Páginas Olvidadas (t944), preparada por Emilio Rodríguez Demorizi.
Murió en San Pedro de Macorís el 18 de enero de 1813, cuando afectado de una grave enfermedad, que había llevado hasta la muerte su hermano Rafael Deligne, se suicidó de un disparo.
DUARTE, JUAN PABLO
(1813-1876). Padre de la patria Nació en Santo Domingo, el 26 de enero de 1813. Hijo de Juan José Duarte, comerciante español nacido en Vejer de la Frontera, España y Manuela Diez y Jiménez, oriunda de El Seibo.
Sus padres, que fueron propietarios de un negocio de efectos de marina y ferretería en general en la zona portuaria del Ozama, lo bautizaron el 4 de febrero de lBl3 y muy joven todavía lo iniciaron en el conocimiento de las letras y la teneduría de libros balo la orientación de varios profesores, entre ellos el doctor Juan Vicente Troncoso. Deseosos de no interrumpir su educación, lo enviaron con destino a España. Este viaje le abrió nuevas y amplias perspectivas, pues le permitieron conocer las ideas e instituciones de los Estados Unidos, Inglaterra y España, especialmente lo concerniente al liberalismo francés muy en boga en Europa para entonces.
De regreso al país, fundó el 16 de julio de 1838 la sociedad secreta La Trinitaria, dando inicio a los trabajos separatistas que buscaban poner fin a veintidós años de dominación haitiana. Más tarde fundó la Sociedad Filantrópica, utilizando el teatro en beneficio de la causa dominicana.
Cuando en lB43 conoció los planes del Movimiento de La Reforma, para poner fin a la dictadura de Boyer, envió a Mella a Los Cayos para celebrar un pacto de alianza cuyos propósitos fueron secundados por él y sus compañeros la tarde del 24 de marzo.
Pero el nuevo gobierno haitiano, encabezado por el general Herard, no cumplió lo acordado en la alianza, dando inicio a la persecución contra Duarte y sus compañeros. La situación de peligro hizo que Duarte y varios de sus compañeros se embarcaran hacia el extranjero. La proclamación de la independencia, el 27 de febrero de 1844, lo sorprendió en Curazao junto a varios de sus compañeros, que jubilosos recibieron la comisión que fue a buscarle para regresarlos victoriosos y como héroes a la República Dominicana.
Muy pronto, proclamada la separación y constituida la Junta Central Gubernativa, se iniciaron los conflictos entre el sector nacional, encabezado por Duarte y los conservadores por Pedro Santana. Los trinitarios intentaron un cuartelazo para controlar la Junta el 9 de junio de 1844 y Ramón Matías Mella proclamó a Duarte como presidente de la nueva República, buscando así descartar a Santana y sus seguidores.
En medio de la campaña contra la invasión haitiana, Pedro Santana con el control casi absoluto del ejército dominicano, provocó un contra golpe. Vencidos los trinitarios, fueron encarcelados y condenados al destierro a perpetuidad, además de con, denar a Duarte y sus compañeros como traidores a la Patria.
Expatriado Duarte residió en Venezuela alejado de la política, hasta recibir las noticias en 1864, de que la patria anexionada a España por Pedro Santana en 1861, batallaba para restaurar la República perdida en manos de los antinacionales. Regresó junto un puñado de compatriotas en l864, para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador y participar en el campo de batalla.
No considerado por el gobierno restaurador apto para la lucha, se le dio el cargo de Ministro Plenipotenciario cerca de los gobiernos de Venezuela y Colombia, para allegar fondos para la causa libertaria. Regresó al continente y nunca más volvió a Santo Domingo. Falleció en Caracas, Venezuela, el 15 de julio de 1876.
DUVERGÉ, ANTONIO
(1807-1855). (Puerto Rico - Santo Domingo). Militar y Político. Nació en Puerto Rico hacia 1807. Sus padres fueron José Duvergé y María Juana Duval, dos ciudadanos de origen haitiano o francés, quienes establecidos en Santo Domingo tuvieron que emigrar hacia Puerto Rico al producirse la invasión haitiana en 1805. se ignoran las causas de emigración, pero parecen ser de índole política.
Hasta por lo menos el año de 1822 la educación del joven Antonio Duvergé transcurrió en la provincia de Baní. Acerca de su origen social no se tienen datos precisos, pero es casi seguro que pertenecía a la clase media..
Cuando la independencia Nacional es proclama- da por los trinitarios en Febrero de 1844 Duvergé surgió como uno de los principales hombres de armas del movimiento patriótico que luchó por el nacimiento de la República Dominicana como nación independiente.
Antonio Duvergé se encontraba en Azua cuando se libró el primer encuentro frontal con las tropas haitianas que produjo la batalla del 19 de marzo. Finalizando el año 1844 Duvergé desalojó a los haitianos del fuerte Caimán, construido por estos en las inmediaciones de Las Caobas y las Matas de Farfán. Así fue ascendido al rango de general de brigada y jefe del Ejercito Dominicano en la frontera del sur.
A principios de 1845 estableció su cuartel general en la población de Las Matas de Farfán, desde donde dirigió acciones militares contra diversos puntos del territorio nacional ocupado por las tropas haitianas.
Al iniciarse la tercera campaña contra el invasor haitiana en 1849 el ejército dominicano dirigido por Duvergé, sufrió una derrota. Este fracaso obedeció no a la falta de valor y decisión de las tropas dominicanas, ni a la falta de una estrategia adecuada por parte del general Duvergé, sino a la indisciplina que cundía entre los generales que le rodeaban.
La culpa de aquella derrota recayeron sobre los hombros del general Antonio Duvergé, quien pasó a ser subalterno del General Santana, puesto que éste tomó la dirección del ejército. Venció al ejército haitiano en la batalla El Número, lo que estimuló el ejército dominicano para la posterior victoria de Las Carreras. En este último encuentro no participó pues se encontraba acantonado en Baní.
A causa de sus diferencias con el General Santa- na, Duvergé fue culpado con las derrotas del ejército dominicano en Azua. Llevado ante un Consejo de Guerra recibió el descargo de las acusaciones. Sin embargo, el general Duvergé fue confinado al Seibo, donde a causa de su participación en una conspiración revolucionaria, compareció de nuevo ante un Consejo de Guerra nombrado por Santana.
El juicio militar le condenó a muerte y degradación junto al teniente coronel luan María Albert, el 9 de abril de 1855. Su fusilamiento se produjo en el Seibo poco más tarde.
ENRIQUILLO
(¿-1535). Cacique indígena. Se destacó por haber encabezado la insurrección del Bahoruco, que buscaba poner fin a la explotación y exterminio de los indígenas de Santo Domingo.
Desde pequeño fue llevado al convento de los franciscanos, donde aprendió la cultura española, a leer, escribir y convertido al cristianismo, bautizado con el nombre de Enrique.
Ya hombre casó con la nieta de Anacaona llamada Mencía, hija de Higuemota y un español llamado Hernando de Guevara. Perteneció al repartimiento otorgado a Francisco de Valenzuela, en la villa de San luan de la Maguana. El repartimiento estaba formado por 46 indios de los cuales Enriquillo era el cacique. A la muerte de Francisco el repartimiento fue heredado por su hijo Andrés, persona poca bon- dadosa y de dudosos principios morales; trataba a los indígenas con desprecio.
Andrés Valenzuela, cada día más cruel, llegó al colmo de acosar a la esposa de Enriquillo, atraído por la belleza de Mencía. Enriquillo trató de encontrar justicia ante el acoso del español encomendero, pero fue desoído por todos, recibiendo en cambio el castigo corporal y la cárcel.
La situación de los indígenas era más lastimo sa, pues explotados y repartidos trabajaban como esclavos en las minas de oro hasta el agotamiento, situación que, sumada a los maltratos, los enfermaba y llevaba a la muerte.
Por esa razón, la decisión de Enriquillo de rebelarse contó con el apoyo de muchos de los indígenas que lo acompañaron en su sublevación en las montañas del El Bahoruco en 1519, encabezando la guerra de guerrilla contra los españoles; táctica militar que favoreció la derrota de los europeos cada vez que intentaron atacarle.
Cansados los españoles de perseguirle sin poder derrotarlo y preocupados por la insurrección de los negros esclavos, decidieron encontrar la forma de llegar a la paz con el líder indígena insurrecto. La paz se logró después de varios intentos, cuando la Corona de España envió a Francisco Barrionuevo. Barrionuevo y Enriquillo firmaron la famosa Paz de Barrionuevo que permitió el surgimiento de pueblos indígenas libres.
Enriquillo eligió para residir en libertad el poblado de Boyá, en Santa María de Azua y allí vivió hasta el día de su muerte en 1535.
ESPAILLAT, PEDRO IGNAGIO
(1826-1863). (Santiago - Santo Domingo). Militar, independentista, prócer y mártir, precursor de la Restauración Oficial del Ejercito Libertador en la guerra de independencia. Al término de esta se dedicó a su oficio de ebanista, en Santiago. En 1861 al igual que la generalidad de sus compueblanos, vio la anexión como un hecho natural. Dos años después, Espaillat, lo mismo que muchos jóvenes de Santiago, veían en la anexión un hecho bochornoso e incalificable. Así fue como varios de estos jóvenes, entre ellos Eugenio Perdomo, Espaillat, Carlos de Lora, Vidal Pichardo y el ya maduro y bravío general Juan Luis Franco Bidó y Ambrosio de la Cruz encabezaron el grupo de patriotas, que tras planificar el levantamiento de Santiago en contra de la anexión, intentaron llevar a cabo tan nobles propósitos, la noche del 24 de Febrero de 1863, iniciando dicho levantamiento en el asalto a la fortaleza San Luis. El reducido número de los insurrectos fue un factor que condujo al fracaso de este levantamiento, los principales cabecillas antes citados fueron apresados al instante o poco tiempo después, y confinados en la fortaleza San Luis donde hubieron de pasar más de un mes de reclusión, hasta que procesados fueron condena, dos a muerte por un Consejo Militar español. Sólo salvó la vida de los antes mencionados el general Juan Luis Franco Bidó, gracias a la intervención del genera) Pedro Santana, para entonces Marqués de las Carreras.
Espaillat fue fusilado junto a sus compañeros en el paredón dispuesto para tal hecho en el cementerio municipal de Santiago el l7 de abril de 1863.
ESPAILLAT, ULISES FRANCISCO
(1823-1878). Nació en Santiago de los Caballe- ros el 9 de febrero de 1823. Civilista y liberal, fue farmacéutico de profesión, y ocupó importantes funciones públicas y administrativas, entre ellas la de vicepresidente y presidente de la República Dominicana,
Participó en las actividades revolucionarias de 1857 contra el gobierno de Buenaventura Báez y en la guerra restauradora contra la anexión a España fue de los principales pilares ideológicos y morales de interés patriótico. En los gobiernos restauradores presididos por Salcedo y Polanco, hizo de vicepresidente.
Restaurada la República, se contaba entre los patriotas más firmes y notables, destacándose entre las cumbres del civismo. En 1876, al estallar el Movimiento de La Evolución, fue aclamado como presidente de la República, asumiendo dicho cargo el 29 de abril. Su gobierno fue de carácter liberal y democrático. Desde su inicio se rebajaron los sueldos de los funcionarios, incluyendo el del presidente; hubo libertad de prensa y se intentaron soluciones conciliatorias a los conflictos de intereses de entonces, pero la "revolución" de los inconformes lo llevaron a la renuncia de la presidencia a los seis meses de gestión gubernativa.
Sus ensayos los escribía y publicaba bajo el seudónimo de María. Los textos revelan su integridad moral, sus preocupaciones por la vida nacional y el futuro de las instituciones políticas. Estos escritos aparecieron en periódicos de Santiago, especialmente El Orden, y recopilados décadas después de su muerte en Escritos de Espaillat (1909), e ideas de bien patrio (19ó2). Falleció en su ciudad natal el 25 de abril de 1878
FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ, RAFAEL TOMÁS
(1934-1965). Militar. Nació en Valverde, Mao, el 18 de septiembre de 1934, hijo del general Ludovino Fernández y Gloria Domínguez.
Graduó de Bachiller en Ciencias Físicas y Matemáticas y luego ingresó a la Universidad de Santo Domingo para estudiar Ingeniería, carrera que abandonó para ingresar al Ejercito Nacional en 1953. En 1954 ingresó a la Academia Militar.
Del Ejército pasó a la Fuerza Aérea Dominicana, donde continuó sus estudios y en 1957 fue enviado a la escuela de entrenamiento norteamericana, situada en la zona del Canal de Panamá. En 1961 fue designado Comandante de la Base Aérea de San Isidro. En esa posición se encontraba cuando, en l962, Pedro Rafael Rodríguez Echavarría ordenó el encarcelamiento de los miembros del Consejo de Estado. Fernández Domínguez ordenó la libertad de los apresados, oponiéndose a la acción de los con jurados.
En 1963, fue designado director de la Academia Militar Batalla de las Carreras, donde le sorprendió el golpe de Estado contra el Profesor Juan Bosch. Ubicado como simpatizantes con el presidente constitucional, fue sacado del país como agregado militar de República Dominicana en España, por el gobierno del Triunvirato.
Desde España inició los contactos para conformar un movimiento militar que llamó "Enriquillo", cuyo propósito era la vuelta a la constitucionalidad y la reposición como presidente de la República del Profesor Juan Bosch.
Al momento de estallar la revuelta constitucionalista de 1965, de la que había sido mentor principal de sus compañeros militares, se encontraba en Santiago de Chile de donde se trasladó a Puerto Rico e inició los contactos para regresar al país.
El 14 de mayo de l965 regresó a Santo Domingo y de inmediato se integró a las luchas contra las fuerzas extranjeras de ocupación, siendo designado por el gobierno de Francisco A Caamaño Deñó como Ministro de lo interior.
Desde esa posición preparó los planes para el asalto al Palacio Nacional, ocupado por tropas norteamericanas y del gobierno de Reconstrucción Nacional. Murió en combate, 5 días después de haber regresado a su patria, el 19 de mayo de 1965.
ESPAILLAT, PEDRO IGNAGIO
(1826-1863). (Santiago - Santo Domingo). Militar, independentista, prócer y mártir, precursor de la Restauración Oficial del Ejercito Libertador en la guerra de independencia. Al término de esta se dedicó a su oficio de ebanista, en Santiago. En 1861 al igual que la generalidad de sus compueblanos, vio la anexión como un hecho natural. Dos años después, Espaillat, lo mismo que muchos jóvenes de Santiago, veían en la anexión un hecho bochornoso e incalificable. Así fue como varios de estos jóvenes, entre ellos Eugenio Perdomo, Espaillat, Carlos de Lora, Vidal Pichardo y el ya maduro y bravío general Juan Luis Franco Bidó y Ambrosio de la Cruz encabezaron el grupo de patriotas, que tras planificar el levantamiento de Santiago en contra de la anexión, intentaron llevar a cabo tan nobles propósitos, la noche del 24 de Febrero de 1863, iniciando dicho levantamiento en el asalto a la fortaleza San Luis. El reducido número de los insurrectos fue un factor que condujo al fracaso de este levantamiento, los principales cabecillas antes citados fueron apresados al instante o poco tiempo después, y confinados en la fortaleza San Luis donde hubieron de pasar más de un mes de reclusión, hasta que procesados fueron condena, dos a muerte por un Consejo Militar español. Sólo salvó la vida de los antes mencionados el general Juan Luis Franco Bidó, gracias a la intervención del genera) Pedro Santana, para entonces Marqués de las Carreras.
Espaillat fue fusilado junto a sus compañeros en el paredón dispuesto para tal hecho en el cementerio municipal de Santiago el l7 de abril de 1863.
ESPAILLAT, ULISES FRANCISCO
(1823-1878). Nació en Santiago de los Caballe- ros el 9 de febrero de 1823. Civilista y liberal, fue farmacéutico de profesión, y ocupó importantes funciones públicas y administrativas, entre ellas la de vicepresidente y presidente de la República Dominicana,
Participó en las actividades revolucionarias de 1857 contra el gobierno de Buenaventura Báez y en la guerra restauradora contra la anexión a España fue de los principales pilares ideológicos y morales de interés patriótico. En los gobiernos restauradores presididos por Salcedo y Polanco, hizo de vicepresidente.
Restaurada la República, se contaba entre los patriotas más firmes y notables, destacándose entre las cumbres del civismo. En 1876, al estallar el Movimiento de La Evolución, fue aclamado como presidente de la República, asumiendo dicho cargo el 29 de abril. Su gobierno fue de carácter liberal y democrático. Desde su inicio se rebajaron los sueldos de los funcionarios, incluyendo el del presidente; hubo libertad de prensa y se intentaron soluciones conciliatorias a los conflictos de intereses de entonces, pero la "revolución" de los inconformes lo llevaron a la renuncia de la presidencia a los seis meses de gestión gubernativa.
Sus ensayos los escribía y publicaba bajo el seudónimo de María. Los textos revelan su integridad moral, sus preocupaciones por la vida nacional y el futuro de las instituciones políticas. Estos escritos aparecieron en periódicos de Santiago, especialmente El Orden, y recopilados décadas después de su muerte en Escritos de Espaillat (1909), e ideas de bien patrio (19ó2). Falleció en su ciudad natal el 25 de abril de 1878
FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ, RAFAEL TOMÁS
(1934-1965). Militar. Nació en Valverde, Mao, el 18 de septiembre de 1934, hijo del general Ludovino Fernández y Gloria Domínguez.
Graduó de Bachiller en Ciencias Físicas y Matemáticas y luego ingresó a la Universidad de Santo Domingo para estudiar Ingeniería, carrera que abandonó para ingresar al Ejercito Nacional en 1953. En 1954 ingresó a la Academia Militar.
Del Ejército pasó a la Fuerza Aérea Dominicana, donde continuó sus estudios y en 1957 fue enviado a la escuela de entrenamiento norteamericana, situada en la zona del Canal de Panamá. En 1961 fue designado Comandante de la Base Aérea de San Isidro. En esa posición se encontraba cuando, en l962, Pedro Rafael Rodríguez Echavarría ordenó el encarcelamiento de los miembros del Consejo de Estado. Fernández Domínguez ordenó la libertad de los apresados, oponiéndose a la acción de los con jurados.
En 1963, fue designado director de la Academia Militar Batalla de las Carreras, donde le sorprendió el golpe de Estado contra el Profesor Juan Bosch. Ubicado como simpatizantes con el presidente constitucional, fue sacado del país como agregado militar de República Dominicana en España, por el gobierno del Triunvirato.
Desde España inició los contactos para conformar un movimiento militar que llamó "Enriquillo", cuyo propósito era la vuelta a la constitucionalidad y la reposición como presidente de la República del Profesor Juan Bosch.
Al momento de estallar la revuelta constitucionalista de 1965, de la que había sido mentor principal de sus compañeros militares, se encontraba en Santiago de Chile de donde se trasladó a Puerto Rico e inició los contactos para regresar al país.
El 14 de mayo de l965 regresó a Santo Domingo y de inmediato se integró a las luchas contra las fuerzas extranjeras de ocupación, siendo designado por el gobierno de Francisco A Caamaño Deñó como Ministro de lo interior.
Desde esa posición preparó los planes para el asalto al Palacio Nacional, ocupado por tropas norteamericanas y del gobierno de Reconstrucción Nacional. Murió en combate, 5 días después de haber regresado a su patria, el 19 de mayo de 1965.
GUZMÁN ESPAILLAT, SANTIAGO
(1877-1912). Nació en Santiago de los Caballeros en lB77 y se destacó como notario y periodista nacionalista. Conocido entre sus allegados como Chago, fue asesinado en diciembre de 1912 por agentes del gobierno de Ramón Cáceres.
Aunque militó en el horacismo, su nombre ha quedado en la historia por haber encabezado la oposición pública contra la Convención Dominico-americana de 1907, denunciándola como antinacional y una amenaza a la soberanía nacional. Renunció como diputado al Congreso, debido a la aprobación dada por este a la Convención y para combatir dicho acuerdo fundó el periódico La Nación.
Alejado de las actividades políticas momentáneamente, siguió trabajando como notario, pero los servicios de espionajes del régimen no le daban descanso. Sintiéndose acosado por estos, se negó a aceptar cargos públicos ofertados por el gobierno, sustentando que "el oro del gobierno no le compraría su conciencia ciudadana".
Debido a la persecución de las autoridades salió del país y en su exilio vivió en Argentina, Portugal, Francia y Nueva York. Desde esta última ciudad, reanudó las luchas contra Cáceres, unificando a los opositores a su régimen, con el propósito de llevar a cabo una gran revolución. Con ese fin pisó tierra dominicana en 1911, siendo apresado en la estación del ferrocarril de Santiago y conducido a la fortaleza Ozama de la ciudad de. Santo Domingo, donde permaneció detenido tres meses.
Cuando el presidente Cáceres fue asesinado en... 1911, se desato la persecución contra todos los opositores. Fue nuevamente apresado y luego de ser liberado encabezó un movimiento subversivo contra el gobierno, el cual fue descubierto por las autoridades.
Una tarde del mes de diciembre de 1912, al despedirse de su amigo Bordas Valdez y de regreso a su hogar, una escolta militar compuesta por los hermanos Alfonseca lo detuvo aparentemente para llevarlo a la Gobernación de Santiago, pero antes de llegar a su destino fue asesinado bajo el alegato de que intentó fugarse.
HENRÍQUEZ Y CARVAJAL, FEDERICO
(1848-1952). Nació en Santo Domingo en 1848 y se destacó como educador, periodista, abogado y orador, de gran preparación intelectual. Hijo de Noel Henríquez, curazaleño y de Clotilde Carvajal, dominicana, fue hermano de Francisco, Daniel y Manuel Henríquez y Carvajal, y esposo de la educadora Luisa Ozema Pellerano.
Como educador, colaboró con Eugenio María de Hostos en la implantación de la Escuela Normal en República Dominicana, además de catedrático del instituto Profesional y de la Universidad de Santo Domingo, donde obtuvo graduó de doctor en leyes y de la que fue en 1930, su rector. Como historiador, fue de los fundadores y presidente de la Academia Dominicana de la Historia.
Permanentemente escribía artículos y ensayos en la prensa dominicana, amó la libertad y la independencia del pueblo dominicano, cubano y puertorriqueño y se opuso militantemente a la intervención militar norteamericana contra nuestro país, en 1916. Junto a su hermano Francisco Henríquez y Carvajal, encabezó la Comisión Nacionalista que viajó por los Estados Unidos de Norteamérica y América Latina denunciando a los Estados Unidos y exigiendo la desocupación de su patria por las tropas norteamericanas.
Fue firme crítico de la dictadura de Trujillo. Falleció en Santo Domingo en 1952, a la edad de 104 años.
HENRÍQUEZ Y CARVAJAL, FRANCISCO
(1859-1935). Nació en Santo Domingo en 1859 y falleció en 1935. Hijo de Noel Henríquez, curazaleño y la dominicana Clotilde Carvajal, era hermano de Daniel, Manuel y Federico Henríquez y Carvajal. Casado con Salomé Ureña, fue padre de Pedro, Max y Camila Henríquez y Carvajal. Se destacó como educador, intelectual de sólida formación, político nacionalista y presidente de la República Dominicana.
Se dedicó al derecho y las ciencias médicas; fue profesor de medicina en el Instituto Profesional, además de Ministro de Relaciones Exteriores, y de interior y Policía e Instrucción Pública, entre otras actividades públicas.
En 1916, en ocasión de la ocupación militar norteamericana de la República Dominicana, las Cámaras Legislativas lo escogieron como presi- dente de los dominicanos en forma unánime, encontrándose él residiendo en Cuba, intentando impedir el establecimiento de un gobierno extranjero que lesionara la soberanía nacional, pero fatalmente quedó implantado el 29 de noviembre de 1916 el régimen de la Ocupación Militar Norteamericana.
Ante esa situación Francisco Henríquez y Carvajal partió al extranjero para encabezar la Comisión Nacionalista que denunció en foros latinoamericanos la agresión sufrida por los dominicanos y exigir la desocupación y la vuelta a la soberanía Fue hasta Washington, Estados Unidos, para repudiar la presencia norteamericana en Santo Domingo, pero considerado persona no grata por el Gobierno Norteamericano, no fue atendido según se lo merecía. En la jornada que puso fin a la ocupación, Francisco Henríquez y Carvajal cumplió con su deber patriótico y dominicanista.
Libre la República de las botas extranjeras en 1924, Henríquez y Carvajal fue a residir a Cuba donde ejerció la medicina, regresando al país después de 1930.
HENRÍQUEZ UREÑA, PEDRO
(1884- 1946). Nació en la ciudad de Santo Domingo el 29 de junio de 1884, hijo de Salomé Ureña y Francisco Henríquez y Carvajal. Se destacó desde joven como escritor, filólogo, filósofo y educador, el intelectual dominicano de más renombre internacional.
Se graduó de bachiller en ciencias y letras en 1901, viajando en ese año a la ciudad de Nueva york hasta 1904, cuando llega a La Habana. Desde 1906 hasta 1914 residió en México y se graduó de abogado. En ese último año trabajó en la Universidad de Minnesota e inició su doctorado en literatura.
Residiendo en los Estados Unidos le sorprendió la ocupación militar americana de la República Dominicana (1916-1924). Pedro Henríquez Ureña adoptó una actitud consona con los intereses de su patria. Inició una campaña, a través de la prensa hispanoamericana, reforzando la iniciada por la Comisión Nacionalista a favor de la desocupación. La Comisión estaba presidida por su padre Francisco Henríquez y Carvajal, quien era el presidente al momento de la intervención militar.
Tuvo influencia literaria, cultural y académica en los países donde residió, dejando discípulos y seguidores que lo admiraban por la solidez de sus conocimientos y por su autoridad moral.
Sus aportes en el campo de la educación, la literatura y la filología están contenidos en decenas de ensayos y libros, entre ellos: Ensayos críticos (1905), Antología de la versificación rítmica (1919), La versificación irregular en la poesía castellana (1920), Seis ensayos en busca de nuestra expresión (1928), la cultura y las letras coloniales en Santo Domingo (1932), EI español en México, los Estados Unidos y la América Central (1938), Para la historia de los indigenismos (1938), Gramática Castellana (en colaboración con Amado Alonso), (1939), El españolen Santo Domingo (1940), y La literatura en los periódicos argentinos (1944).
En España formó, junto a Menéndez y pidal y un nutrido grupo de intelectuales, el Centro de Estudios Históricos; en México promovió la creación de la Escuela de Altos Estudios y en Buenos Aires produjo una admirable labor de investigación en el campo de la filología y la literatura.
Al iniciarse la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, regresó por breve tiempo a Santo Domingo, ocupando la Superintendente General de Enseñanza en República Dominicana entre 1931 y 1933. Fue catedrático de universidades en Santo Domingo, Venezuela, México, Buenos Aires, Chile y Harvard, Estados Unidos. Falleció siendo profesor de la Universidad de Buenos Aires el ll de mayo de 1946.
HOSTOS, EUGENIO MARÍA
(1807-1903). Nació en Mayagüez, Puerto Rico, la noche del 10 de enero de 1839 y falleció en Santo Domingo el ll de agosto de 1903. Hijo de Eugenio de Hostos y María Hilaria de Bonilla y Cintrón, fue hermano de José, Engracia, Dolores, Carlos, Adolfo y Rosa de Hostos y de Bonilla.
Estudió el Bachillerato en Bilbao, España y Derecho en la Universidad Central de Madrid, regresando a Puerto Rico en 1862. En 1863 se integra en España a las actividades políticas a favor de la libertad, como la Sociedad Abolicionista de la Esclavitud, En el Ateneo de París, en l8ó8, pronunció un discurso contra el régimen colonial de España en América.
Después de viajar por varios países latinoamericanos llegó a Puerto Plata, República Dominicana, el 30 de mayo de 1875, conociendo a Emeterio Betances, Federico Henríquez y Carvajal y al General Gregorio Luperón. Se destaca por sus escritos a favor de la independencia de Cuba y Puerto Rico. Sale del país en 1876 y regresa en 1879, dejando establecido en 1880 la Escuela Normal. Organiza el sistema educativo dominicano, además de restablecer el Instituto Profesional (hoy Universidad Autónoma de Santo Domingo), donde impartió la cátedra de Derecho Publico, En lB88 fundó en la ciudad de Santo Domingo la Escuela Nocturna para la Clase Obrera.
En las instituciones educativas creadas por él, estableció el sistema de enseñanza basado en las ciencias positivistas, abandonando el aprendizaje memorístico y promoviendo una educación donde la razón prevaleciera por encima de los dogmas religiosos. Ocupó la Dirección Nacional de Enseñanza. Su mayor aporte a la República Dominicana fue el establecimiento de la Escuela Normal, institución que se encargó de regar las semillas de la educación dominicana en todo el territorio dominicano.
Como escritor de sólida formación, dejó publicadas varias obras, entre ellas: la peregrinación de Bayoán (1863), Lecciones de derecho constitucional (1887), y la Moral Social (1888).
Asistido en su enfermedad por los doctores Francisco Henríquez y Carvajal, Arturo Grulón y Rodolfo Coiscou, falleció el ll de agosto de 1903.
LEMBA, SEBASTIÁN
(¿-1547). Dirigente negro anti esclavista. Llegó a la Isla de Santo domingo como esclavo, se escapó y marchó a la montaña; durante 15 años combatió las autoridades españolas, en la primera mitad del siglo XVI. Sus palenques estuvieron en Higuey, Azua, San Juan de la Maguana y el ahoruco, y llegó a dirigir hasta 400 esclavos alzados y hostigando a los españoles.
Su alzamiento se consideró como uno de los más famosos, ocurrido después del gobierno de Serrato que gobernó la Isla de 1544 a 1549. Existe el dato que el negro esclavo capitaneó ciento cuarenta individuos de raza africana y que anduvo oculto por Higuey unos quince años. Se le hizo la guerra y mató la mayor parte de sus gentes. Hostigó en los caminos a los españoles matándoles y despojándolo de lo que llevaban, pero se capturó y se le dio muerte.
Las circunstancias, lugar y fecha de su muerte no están claras, pero se afirma que ocurrió entre 1547 y 1548, en San Juan de la Maguana u otro lugar del Sur del país, aunque también se dice que fue en Santo Domingo, a donde fue llevado después de capturado y se le dio muerte en una de las puertas de las murallas entre el Fuerte de San Gil y la puerta del Conde, a la que se llamó por un tiempo, “La Puerta de Lemba", quizás aludiendo al sitio de su ajusticiamiento
LUGO, AMÉRICO
(1870-1952). Nació en Santo Domingo el 4 de abril de I 870. Se destacó como abogado, ensayista, historiador, periodista nacionalista. Discípulo de Eugenio María de Hostos, se destacó como intelectual incorruptible.
Sus predicas nacionalistas y antiimperialista lo situaron a la cabeza del movimiento de repudio a la presencia militar norteamericana en el territorio dominicano (1916- 1924). Sus escritos contra la ocupación militar fueron censurados y por delito de prensa compareció ante una corte prebostal para ser oído en su defensa y condenado. Negó calidad a los jueces extranjeros para juzgarle como ciudadano dominicano, y con dignidad patriótica vistió el traje rayado de presidiario, desatando protestas más allá del ámbito nacional.
Cuando un grupo de representativos de Santo Domingo, abrogándose inconsultamente la representación del pueblo dominicano, firmó con el imperio interventor el Plan de desocupación Hughes-Peynado y el entendido de evacuación con el que se validaba todos los actos del gobierno militar extranjero al desocupar el territorio nacional, Américo Lugo encabezó las luchas contra esos acuerdos, por entender que estos dejaban la República Dominicana limitada en su soberanía y atada a los intereses norteamericanos.
En sus luchas sostuvo la formula de la desocupación pura y simple. En 1924 al discutirse la prolongación de la Convención Dominico-americana de 1907, a través de una nueva Convención, salió a las calles con sus seguidores en protestas frente a la Cámara de Diputados para expresar su repudio a esa prolongación.
Al salir las tropas norteamericanas del territorio dominicano, Américo Lugo fundó, en 1924, el Partido Nacionalista, reagrupando una parte importante de los jóvenes nacionalista que se opusieron, en todo el país, a la intervención militar extranjera.
Como periodista publicaba sus artículos, en contra de todo lo que lesionara la soberanía nacional, en el periódico Patria, por él fundado y como historiador produjo un brillante texto del pasado colonial dominicano Historia de Santo Domingo (1952) y como ensayista A Punto largo (1901),
Entre sus libros más importantes se encuentran: A Punto largo (1901), Heliotropo (1903), La concesión Ros (1905), Ensayos dramáticos (1906); Bibliografía (1906), Flor y Lava (1909), El Estado dominicano en el derecho público (l9l6), La intervención americana (1916), El Plan de validación Hughes-Peynado (1922), Lo que significaría para el pueblo dominicana la ratificación de los actos del Gobierno Militar Norteamericano (1922) Historia de Santo Domingo (1952), y otras publicaciones no menos importantes.
Al instaurarse la dictadura de Trujillo, se negó radicalmente a aceptar del tirano el encargo de escribir la historia dominicana como apología del régimen, lo que le costó el aislamiento y lamentables penurias. Falleció en Santo Domingo el 4 de agosto de 1952.
LUPERÓN, GREGORIO
(1839-1897). Nació en Puerto Plata el 8 de septiembre de 1839. Hijo de Pedro Castellanos y Nicolasa Luperón. Se destacó en la lucha Restauradora, contra la anexión a los Estados Unidos y a favor de la libertad, la independencia y el progreso de la República Dominicana. Protegido por Pedro Eduardo Duboca, aprendió la importancia del trabajo remunerativo y la lectura de los primeros libros. Además recibió elemental instrucción de un maestro inglés residente en Puerto Plata.
Vinculado a la Revolución Cibaeña de 1857, salió del país al fracasar esta y volvió de incógnito, desembarcando por Monte Cristy, lomando parte en el levantamiento de febrero de 1863 contra el gobierno anexionista español. En ese mismo año, sitiada Santiago de los Caballeros después del grito de Capotillo del 16 de agosto, alcanzó la jefatura de un cantón y pasó a formar parte del cuerpo de Generales de la Restauración.
Instalado el Gobierno Restaurador fue nombra do jefe de operaciones en la provincia de Santo Domingo, enfrentándose con el General Pedro Santana en la zona de Monte Plata, En 1864 aceptó la vicepresidencia de la Junta Gubernativa que derrocó al presidente Gaspar Polanco y formó parte en 1866, del llamado Movimiento del Triunvirato que derrocó a Buenaventura Báez.
Líder del Partido Azul o Nacional, Gregorio Luperón se enfrentó a los planes de Buenaventura Báez por anexionar la República Dominicana a los Estados Unidos de Norteamérica, encabezando la expedición llamada del Telégrafo, en 1869.
Fue presidente de la Sociedad Patriótica Liga de la Paz, instrumento político-cultural que perseguía el establecimiento de un régimen de progreso y libertad para todos los dominicanos. Fue defensor de la independencia de Cuba y Puerto Rico, así como protector de lodos los exiliados de esas islas que luchaban contra la dominación española.
El 6 de octubre de 1879 su partido inició la insurrección que concluyó con el derrocamiento del presidente Cesáreo Guillermo y el establecimiento del gobierno provisional de Gregorio Luperón, iniciándose así el dominio del Partido Azul y el establecimiento de un conjunto de medidas económicas, políticas, culturales y educativas de corte liberales: establecimiento de la Escuela Normal, financiamiento de publicaciones, revistas y periódicos; libertad de culto, apertura del Instituto Profesional, libertad de prensa, elecciones cada dos años para elegir presidentes, y desarrollo industrial y comercial.
La dictadura de Ulises Heureaux (1887), le sorprendió y tardíamente quiso evitar su afianzamiento, pero traicionado por muchos de los suyos salió al exilio, intentando un desembarco fallido contra la tiranía en 1893.
Ya grave, afectado de enfermedad mortal, en 1896 publicó en Puerto Rico sus Notas Autobiográficas en tres tomos, Regresó a Santo Domingo para volver a su hogar de Puerto Plata, donde atendido por el doctor belga La Fosse, especialista en enfermedad de la vista, nariz y la garganta llegado a República Dominicana en l89ó, quiso morir según había vivido exigiéndole al médico un tóxico que apuró su muerte. Falleció el 21 de mayo de 1897.
MELLA, MATÍAS RAMÓN
(1816-1864). Padre de la Patria. Nació en Santo Domingo, el 25 de febrero de 1816. Se destacó como líder independentista y militar restaurador.
Junto con Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y seis' compañeros más, fundó la sociedad secreta y patriótica La Trinitaria, en 1838. En 1843 le correspondió participar en los acuerdos y alianza con los reformistas haitianos que luchaban para derrocar la dictadura de Boyer, lo que permitió impulsar la causa separatista.
Llegado el momento de proclamar la independencia, Ramón Matías Mella, acompañado de un puñado de trinitarios, se presentó en la Puerta de la Misericordia y disparó su histórico trabucazo con el que se anunciaba el fin de la ocupación haitiano y el nacimiento de la República Dominicana.
A poco de fundada la República, pasó al Cibao a organizar y dirigir la defensa del territorio, donde en junio de 1844 proclamó a Juan Pablo Duarte como presidente. Fracasado en el intento fue apresado y luego desterrado junto a los demás líderes trinitarios.
Acogido a una amnistía, Mella regresó a Santo Domingo y ocupó cargos en los gobiernos de Pedro Santana y Buenaventura Báez. Sirviéndole a Santana fue nombrado Ministro Plenipotenciario cerca del gobierno español para gestionar el reconocimiento de la independencia o el protectorado.
Ocupó durante la revolución cibaeña de 1857, la cartera de Guerra y Marina, pero al fracasar esta y Santana volver a la presidencia, le sirvió a este en la Comandancia de Armas de Puerto Plata, pero meses antes de anunciada la anexión a España fue encarcelado y extrañado del país.
Al proclamarse la reincorporación a España, el 18 de marzo de 1861, intentó motivar un levantamiento en Puerto Plata pero volvió al extranjero. Tan pronto se enteró en 1863 del inicio de la Revolución Restauradora, salió de incógnito de Saint Thomas y desembarcó por la cercanía de Puerto Plata, comunicándose con los independentistas. En el mes de septiembre fue nombrado Gobernador Militar de La Vega y días después el Ministerio de Guerra.
Elaboró y puso a circular entre los patriotas que enfrentaban a España, un manual de guerra de guerrilla que permitió el éxito de los combates de un pueblo desarmado contra un ejército organizado y poderoso como el español.
Ya enfermo por los efectos de la guerra en su organismo resentido, el presidente Salcedo lo nombró vicepresidente del gobierno restaurador, pero no pudo ejercer las funciones de su cargo y falleció el 4 de junio de l864.
MONCIÓN, BENITO
(1826-1898). Nació en La Vega en 1826 y se crió en la Línea Noroeste, lo que permitió que se encontrara entre los dominicanos que primero enfrentaron las invasiones haitianas, alcanzando pronto el rango de Sargento de Granaderos, en la Batalla de Beler y luego subteniente del Batallón de Dajabón En la Batalla de Sabana Larga participó como Capitán.
En la insurrección restauradora reapareció en Guayubín combatiendo las tropas españolas y el 16 de agosto de 1863, con losé Cabrera y otros, inició en la Loma de Capotillo la ofensiva que dio definitivo inicio a la Guerra de la Restauración. Como Comandante de armas dirigió las primeras resistencias contra La Gándara, cuando en l8ó4 este desembarcó por la región de Monte Cristy.
Se le tuvo por décadas como jefe regional de la Línea Noroeste y fue defensor de los intereses de esa comarca, donde logró imponer su autoridad no sin estar libre de los vicios del politiquero, relacionados con su condición de caudillo.
Aunque se le reconoce una actitud política incoherente, cuando se trata de conflictos partidarios internos: fue partidario de los azules, rojos, verdes y anti lilisista; pero su mayor aporte a la patria fue haber luchado por su independencia y el mantenimiento de la soberanía, contra Haití y España Falleció en Guayubín en 1898.
MONTE Y TEJADA, ANTONIO DEL
(1780-1861). Nació en Santiago de los Caballeros el 29 de septiembre de 1780 y se destacó como abogado e historiador" Bachiller en Leyes de la Universidad de Santo Domingo, combatió a los haitianos en Nagá, durante la invasión de
De su pueblo natal pasó a la ciudad de Santo Domingo, en cuya Universidad estudió derecho. Al ser invadido el territorio dominicano por Toussaint Louverture, tomó las armas y se batió en más de una acción contra los invasores. Posteriormente estuvo al servicio de los franceses, ocupantes del Santo Domingo Español desde 1802, pero no tardó en emigrar con su familia a Cuba, donde alcanzó notoriedad como abogado y ocupó importantes puestos en la judicatura colonial.
En 1816 abandonó el foro público y se retiró a su hacienda de café por varios años, consagrándose al estudio y dando inicio a la redacción de su Historia de Santo Domingo. En 1823 volvió por poco tiempo a las actividades públicas. En 1852 Publicó en La Habana el primer tomo de su historia de Santo Domingo, su mayor aporte a la tierra que lo vio nacer.
Fue Presidente del Colegio de Abogados de La Habana. Antonio del Monte y Tejada, quien aprendió el idioma inglés cuando ya tenía sesenta y un años, no volvió a Santo Domingo. Falleció cuando se preparaba para hacerlo, el l9 de diciembre de 1861, estando la República Dominicana anexionada a España.
MONTERO, HERNANDO DE
(¿-?). Importante personaje de Bayajá, donde fue Alcalde Ordinario. Se dedicaba a la ganadería cuando fueron ejecutadas las devastaciones y de Osorio (1605-1606), y se destacó por ser uno de los que se opusieron a la medida, encabezando una rebelión.
Producto de las prácticas del Contrabando entre españoles de Santo Domingo y holandeses enemigos de España, se ordenó a principio del siglo XVII la destrucción de los pueblos de la banda norte y de los de Yaguana. Esto provocó protestas de la mayor parte de los moradores de los pueblos y hatos afectados.
La orden de destruir las poblaciones y trasladar la población a lugares próximos a la capital se ejecutó abarcando tanto a blanco como negros, esclavos como libres o mulatos y se cumplió haciendo presos a blancos y ahorcando a negros y mulatos que se opusieran. La mayor parte de los habitantes de Yaguana, Guaba y La Sabana se resistieron.
La gente de Guaba llegó a ciertos extremos. Llegaron al puerto de Guanaibes y se entraron en embarcaciones piratas que allí había a donde el propio gobernador Osorio los fue a atacar, pero bien armados con artillerías y mosqueterías salieron a pelear por las proximidades de la región. Hernando Montero (también conocido como Montoro), al tenérsele como líder del movimiento de rebeldía contra las autoridades, fue perseguido y se cree que buscó refugio junto a sus seguidores en barcos holandeses.
Fue juzgado y condenado a la horca, sentencia que debía de ser ejecutada al momento de ser apresado, pero esto último no llegó a suceder…
NÚÑEZ DE CÁCERES, JÓSE
(1772-1846). Nació en Santo Domingo, el 14 de marzo de 1772 y falleció en Ciudad Victoria, México, el 12 de septiembre de 1846. Hijo de Francisco Núñez de Cáceres y María Albor, se destacó como escritor, político y periodista.
Doctor en Leyés de la Universidad de Santo Tomás de Aquino, salió de Santo Domingo hacia Cuba a consecuencia del Tratado de Basilea de 1795, regresando a su patria en 1809, al salir las tropas francesas; ocupó durante la España Boba (1809-1821), los puestos de auditor de guerra, asesor general y teniente de gobernador.
En 1815 fue rector de la antigua universidad, ahora laica, con el nombre de Universidad de Santo Domingo y en 1821 redactor del periódico El Duende. Por mucho tiempo su residencia tertulias literarias donde se discutían las ideas liberales que estremecían a Europa y América Latina, motivando los movimientos independentistas de los criollos españoles, en especial en América del Sur; liderados por Simón Bolívar.
A José Núñez de Cáceres cupo la gloria de proclamar la primera independencia de los dominicanos, cuando el I de diciembre de 1821 encabezó el golpe de Estado con las autoridades españolas, estableció el Estado Haitiano del Santo Domingo Español, redactó la Declaratoria de la Independencia del pueblo dominicano y el Acta Constitutiva del Gobierno Provisional del Estado Independiente de la parte española de Haití, y promovió el propósito fallido de buscar el protectorado de la Gran Colombia, que dirigía Simón Bolívar.
Sin poder consolidar la independencia ni lograr el apoyo de la Gran Colombia, entregó el mando al presidente haitiano Jean Pierre Boyer, el 9 de febrero de 1822, iniciándose así el más largo periodo de ocupación haitiana.
Núñez de Cáceres emigró a Venezuela en 1823, dedicándose en Caracas al periodismo, redactando los periódicos El Cometa (1824), El Constitucional Caraqueño (1824), El Relámpago (1826) y El Cometa Extraordinario (1827)
Expulsado por Bolívar de Venezuela, por su intervención en asuntos políticos de los venezolanos, pasó a México, donde se destacó notablemente por su actuación pública. Fue declarado por el Congreso de Tamaulipas, en 1833, benemérito del Estado y a su muerte se gravó su nombre en letras de oro en el recinto legislativo.
Sus restos fueron trasladados a la Capilla de los Inmorales de la Catedral de Santo Domingo en 1943, y ahora reposan en el Panteón Nacional.
PERDOMO, ÁNGEL
(1818- 1881). Nació en 1818 en la villa de San Carlos. Bajo el régimen haitiano fue reclutado y adquirió conocimientos militares, lo que le permitió integrarse al movimiento independentista de Febrero, y a los combates contra las invasiones haitianas de 1844 En su condición de armero, fabricó balas y sirvió de artilleros en el recién organizado ejército dominicano.
Vinculado a los líderes de La Trinitaria, fue expulsado del país por sus relaciones políticas con los Padres de la Patria y no regresó hasta la Segunda República.
Ocupó varios cargos públicos y en 1881, siendo jefe del Parque de Artillero de la Fortaleza de Santo Domingo, mientras preparaba unos cartuchos hubo una explosión a consecuencia de la cual murió.